Piscinas, riego y turismo: cómo hacer un uso responsable del agua durante el verano

Piscinas, riego y turismo: cómo hacer un uso responsable del agua durante el verano

El verano es sinónimo de calor, ocio y actividad al aire libre. Sin embargo, también es una de las estaciones que más presiona nuestros recursos hídricos. El incremento de las temperaturas, las olas de calor y el aumento del consumo en hogares, espacios recreativos y zonas turísticas convierten a esta época en un auténtico desafío para la gestión sostenible del agua.

En este contexto, adoptar hábitos responsables y estrategias de eficiencia hídrica no solo es deseable: es urgente. Desde las piscinas hasta el turismo de sol y playa, pasando por el riego de jardines y espacios agrícolas, cada gota cuenta. Y cada actor tiene un papel clave que desempeñar.

El reto de las piscinas: sostenibilidad y ocio pueden convivir

España cuenta con cientos de miles de piscinas, tanto privadas como públicas. Durante el verano, su uso se multiplica y con ello también el consumo de agua. Una piscina de tamaño medio puede requerir entre 30.000 y 50.000 litros de agua por temporada, sin contar los sistemas de limpieza, evaporación o pérdidas por filtración.

La buena noticia es que existen medidas eficaces para reducir este impacto:

  • Uso de cobertores para minimizar la evaporación.
  • Sistemas de recirculación y filtrado eficiente que permiten conservar el agua sin necesidad de renovarla constantemente.
  • Revisión periódica de fugas y control de niveles.
  • Reutilización del agua de lavado de filtros para riego de jardines (si la normativa local lo permite).

Un ejemplo destacado de compromiso es el de la Real Federación Española de Natación (RFEN), que en los últimos años ha impulsado una línea de trabajo para incorporar criterios de sostenibilidad en la gestión de instalaciones acuáticas y competiciones. Su ejemplo refleja una apuesta firme por compatibilizar el deporte con el uso responsable de un recurso esencial como el agua.

La RFEN ha promovido campañas de concienciación en clubes, piscinas y eventos, recordando que el agua es parte del entrenamiento, pero también parte del futuro. Su labor refuerza el mensaje de que sostenibilidad y rendimiento no están reñidos.

Riego inteligente: conservar sin renunciar a lo verde

El riego representa una de las mayores demandas de agua durante el verano, tanto en ámbitos urbanos como agrícolas. Mantener jardines, zonas verdes y huertos implica un uso intensivo del recurso, que puede y debe gestionarse con eficiencia.

Entre las buenas prácticas más efectivas destacan:

  • Instalación de sistemas de riego por goteo o exudación, que reducen pérdidas por evaporación.
  • Riego en horarios de menor insolación (primeras horas del día o al anochecer).
  • Uso de sensores de humedad que ajustan el riego a las necesidades reales del suelo.
  • Aprovechamiento de aguas regeneradas para usos no potables.

Fenacore impulsó el proyecto CORENET, una “oficina virtual de riego” que permite a los agricultores gestionar sus parcelas a través de Internet y verificar sus consumos de agua y energía de acuerdo con unos óptimos establecidos.

Turismo responsable: un pilar para la sostenibilidad hídrica

El turismo, especialmente en regiones mediterráneas y zonas rurales, genera un aumento notable de la población estacional, lo que incrementa la presión sobre los sistemas de abastecimiento y saneamiento.

Hoteles, campings, apartamentos turísticos y actividades recreativas al aire libre requieren agua en grandes cantidades: para consumo, limpieza, piscinas, lavandería, restauración, etc. Frente a ello, muchas entidades del sector están adoptando sellos de sostenibilidad hídrica, incorporando tecnologías de bajo consumo y formando al personal en prácticas responsables. El mejor ejemplo es Paradores, que ha implantado la campaña de Consumo Responsable del agua en sus sedes en 2024 para, a través de sencillas y efectivas acciones, hacer un uso responsable de nuestros recursos hídricos. O la Red Española de Albergues Juveniles, que cuenta con más de 320 albergues repartidos por toda la geografía española, priorizado la protección y el respeto por el medio ambiente.

Algunas estrategias que pueden marcar la diferencia:

  • Reutilización de aguas grises para cisternas o riego.
  • Instalación de dispositivos economizadores en duchas y grifos.
  • Revisión continua de posibles fugas.
  • Concienciación al visitante sobre el uso responsable del agua mediante cartelería y recomendaciones en habitaciones.

Fomentar un turismo que respeta los recursos naturales es también una oportunidad para diferenciar destinos, atraer a un público más comprometido y generar valor ambiental y reputacional.

Corresponsabilidad ciudadana: el verano empieza en casa

Además de las acciones institucionales y empresariales, el compromiso individual es esencial. Pequeños gestos cotidianos pueden suponer grandes ahorros si se multiplican a escala colectiva:

  • Darse duchas más cortas.
  • No vaciar piscinas particulares sin motivo.
  • Evitar regar en las horas de más calor.
  • Usar el lavavajillas o lavadora solo a carga completa.
  • Reportar fugas o pérdidas en vía pública.

El verano es un momento propicio para reforzar la educación hídrica, especialmente entre niños, jóvenes y turistas. Convertir el ahorro de agua en un hábito cotidiano fortalece una cultura de sostenibilidad que trasciende la estacionalidad.

Un compromiso que no se toma vacaciones

Todas estas acciones contribuyen de forma directa al cumplimiento del ODS6, centrado en garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible. En los meses de más calor, este objetivo adquiere un carácter urgente y tangible, que interpela a todos los sectores.

Desde el deporte hasta la hostelería, desde las administraciones hasta las familias, el verano puede ser una oportunidad para demostrar que el progreso y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Hacer compatible el disfrute del verano con el respeto por el agua es posible. Se trata de elegir bien, de planificar con criterio y de compartir una visión responsable del uso del recurso más valioso que tenemos.

Gracias a la implicación de actores como la RFEN, a los avances tecnológicos y a una ciudadanía cada vez más consciente, el camino hacia un verano sostenible está abierto. Solo tenemos que seguir andando… y hacerlo juntos, gota a gota.

Comparte y crea conciencia.

StepbyWater

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