AGUA, A SECAS

AGUA, A SECAS

“La verdad, a secas” es el título de la campaña con el que StepbyWater contribuye a seguir concienciando sobre la importancia de gestionar sostenible y eficientemente el agua, un recurso tan vital como escaso. Contribuir a “acelerar el cambio”, “siendo el cambio”, conforme al mandato de las Naciones Unidas, con motivo del Día Mundial del Agua 2023, es el objetivo de la alianza StepbyWater, que, desde sus orígenes, trabaja decididamente para que los objetivos y metas fijados por la ONU en su Agenda 2030 sean alcanzados. Y es que el éxito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en particular del ODS 6 será el éxito de la humanidad.

Abordar el gran desafío del agua es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos, en un contexto marcado por la crisis climática, el calentamiento global y una mayor escasez de precipitaciones en Europa en su conjunto. Trasladar la situación actual de crisis del agua, concienciar, divulgar e impulsar a la acción, es el objetivo de “La verdad, a secas”, una campaña de StepbyWater.

Según datos aportados por la Comisión Europea y el Observatorio Europeo de la Sequía, el año 2022 fue un año de “extremos”, en el que se registraron sequías, altas temperaturas, incendios forestales, inundaciones… Un año hidrológico que, en países como el España, particularmente sensibles y expuestos a una fuerte tensión y estrés hídrico, podría resumirse en una afirmación tan paradójica y extraordinariamente preocupante como el “agua, a secas”.

El rápido avance de la crisis climática es el avance de una cada vez más notoria y acuciante crisis hídrica, un riesgo del que reiteradamente somos advertidos por organismos internacionales como la ONU o el Foro Económico Mundial de Davos. Las olas de calor cada vez más frecuentes, prolongadas y manifiestamente “sensibles” urgen a replantearse la forma en que nos relacionamos con el agua. La forma en que gestionamos el agua.

Un recurso limitado y potencialmente limitante

“Acelerar el cambio”, “siendo el cambio”, requiere acción y pasos firmes para situar el agua y su gestión, en el centro de acción social, política, empresarial y económico. El hídrico es un recurso vital limitado y potencialmente limitante para el desarrollo de las economías nacional y comunitaria. El grueso de nuestras actividades requiere agua en cantidad y calidad suficiente: sostener nuestra calidad de vida, nuestro progreso, nuestra actividad económica, producir alimentos, productos, servicios… requieren agua. Como la requieren nuestra actividad cultural y social y proteger nuestro patrimonio.

La menor disponibilidad y calidad de agua tendrá un impacto notorio sobre la economía y sectores productivos clave, como el agrícola, el comercial, el industrial y turístico; así como en otros aspectos como la alimentación y los movimientos poblacionales. La no disponibilidad de agua implicaría la inactividad de los procesos que requieren agua en su cadena de producción, transporte o sistemas de enfriamiento.

La tendencia es especialmente preocupante si consideramos que la menor disponibilidad de agua se producirá de forma simultánea a una mayor demanda derivada del incremento de población, el aumento de las temperaturas, y podría hacer que, según concluye el Gobierno, en España, en 2050, unos 27 millones de personas habiten zonas de nuestro país con escasez de recursos hídricos.

Asumir el desafío del agua determinará la necesidad de un nuevo contexto de gobernanza, un nuevo “orden” político y un nuevo marco normativo y de gestión, que serán decisivos para afrontar un escenario marcado por la menor disponibilidad del recurso. Abordar la dependencia del agua requiere también digitalización e innovación. Del mismo modo en que la planificación territorial resultará clave a la hora de abordar una tendencia que parece imparable y que obligará a repensar nuestro sistema productivo y nuestras pautas de consumo.

La necesidad de innovar y avanzar hacia un nuevo paradigma más consciente y sostenible, requiere innovación para superar el reto al que nos enfrentamos, si queremos mantener en términos similares al actual, nuestra cultura y estilo de vida.

Acelerar el cambio requiere inversiones para el desarrollo de fuentes de energías y tecnologías renovables que “abaraten” y hagan sostenible la producción de fuentes de agua alternativas (desalinización y regeneración); para optimizar sensible y sosteniblemente los sistemas de regadío (consumidores del 70% del agua disponible). Acometer un esfuerzo inversor sostenido en las infraestructuras del ciclo urbano del agua que garanticen la calidad, la sostenibilidad de los servicios y asumir los retos relacionados con el cambio climático o los más exigentes requerimientos regulatorios en materia de calidad del agua, potabilización, y reutilización es crucial en este momento decisivo.

En línea con el ODS 17, Alianzas, evitar “el agua, a secas” requiere también el inapelable convenio y compromiso de todos los actores (públicos y privados), así como el aporte de soluciones en un marco común de entendimiento.

Con la campaña “la verdad, a secas”, StepbyWater y sus organizaciones aliadas siguen creando conciencia y facilitando espacios de diálogo, para aportar soluciones e innovar incansable y decididamente.

Conocemos la hoja de ruta y la necesidad de acelerar el cambio y la puesta en marcha de soluciones y acciones de éxito. Conocemos el desafío. Conocemos los riesgos. Conocemos las oportunidades. Y el coste de nuestra inacción.

Una campaña de concienciación impulsada por StepbyWater

Disponible en  www.stepbywater.com y en el canal de StepbyWater en YouTube

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