Impulso al desarrollo sostenible
La Fundación Caja Rural del Sur es un pilar fundamental para el impulso del desarrollo sostenible en el sector agroalimentario andaluz, especialmente en la provincia de Huelva, donde la agricultura de regadío es esencial para la economía local. Desde su creación, la Fundación ha apostado por la innovación y la modernización tecnológica para transformar el modelo agrícola tradicional hacia prácticas más eficientes y sostenibles.
Uno de sus proyectos más destacados es el Clúster Tecnológico del Agua, los Regadíos y la Sostenibilidad (CTARS), que gestiona más de 27.000 hectáreas de regadío en Huelva, una zona que históricamente ha sufrido problemas de escasez de agua. Este clúster no sólo promueve la modernización de infraestructuras, sino que también impulsa el uso de tecnologías avanzadas para optimizar el consumo hídrico, como la instalación de sensores de humedad y sistemas de riego por goteo controlados digitalmente. Estas innovaciones permiten reducir el uso de agua hasta en un 30%, disminuyendo costes y conservando un recurso vital en un contexto de cambio climático y sequías recurrentes.
Además, la Fundación colabora estrechamente con el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Condado de Huelva, impulsando proyectos de investigación y formación para mejorar la sostenibilidad del sector vitivinícola local. Esta alianza tiene como objetivo fomentar prácticas que optimicen el uso del agua en la producción de vinos, asegurando la calidad del producto y el respeto por el entorno natural. También se trabaja en la sensibilización de agricultores y productores sobre la importancia de la gestión eficiente del agua como un valor añadido para el mercado y una garantía para el futuro del sector.
Por otro lado, la Fundación promueve el desarrollo rural integral, con programas que apoyan la sostenibilidad ambiental, social y económica de las zonas agrícolas, buscando un equilibrio entre productividad y conservación de recursos. En resumen, la Fundación Caja Rural del Sur actúa como un motor de cambio que articula esfuerzos públicos y privados para construir un modelo agroalimentario más resiliente y respetuoso con el medio ambiente.